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 VUELTO EL SEÑOR, MIRÓ A PEDRO

 

  • En esta mañana tengo una palabra que compartir con la que me gustaría cumplir un objetivo, pero necesito que vosotros seáis mis cómplices para que esta palabra sea efectiva. De la misma forma que cuando alguien quiere dar una sorpresa a otra persona necesita cómplices, así yo necesito cómplices para que esta palabra pueda tener resultados.

  • Quisiera conseguir que todos sometamos nuestras vidas al Señor para que así podamos llegar a ser útiles en la extensión del Reino.

  • El título que he escogido es: “Y vuelto el Señor miró a Pedro”, y lo que me gustaría que todos entendiésemos es que la mirada de Jesús puede cambiar el curso de nuestras vidas, así que ¿Vais a ayudarme?.

  • LUCAS 22.54-62

  • Este pasaje lo conocemos como la negación de Pedro, y lo que siempre pensamos cuando leemos este pasaje es que cómo fue posible que Pedro hiciera esto, un poco atrás se nos relata en la escritura que Pedro había dicho a Jesús que estaba dispuesto no sólo a ir con el a la cárcel, sino que estaba dispuesto a morir con el

Pedro dijo a Jesús que nunca le defraudaría ¿Te suena esto a algo conocido? ¿cuántas veces le decimos al Señor lo mismo, hoy no te defraudaré? Y cuando salimos por las puertas de casa (por no hablar la batalla diaria con los niños) ya se nos ha olvidado lo que le hemos dicho a Jesús. ¿Cómo entró Pedro en el patio de la casa del sumo sacerdote? ¿Cómo salió de el? NO era el mismo.

Curiosamente, fue en ese lugar donde Pedro sometió su vida a Jesús, y de esta manera su vida pudo ser útil para la extensión del Reino. ¡La mirada de Jesús cambió su vida, y hoy quisiera que viésemos dos maneras en las que la vida de Pedro cambió después de aquella mirada “Y Vuelto el Señor, miró a Pedro”.

 

  1. LA MIRADA DE JESUS HIZO QUE PEDRO SE DIERA CUENTA DE QUE SE HABÍA OLVIDADO QUIEN ERA. (v. 57,58,59 mitad)

a.

  • Se había olvidado que era un discípulo, prometió a Cristo que iría con el no solo a la cárcel, sino a la muerte, ahora se había olvidado de todo eso.

  • ¿Qué fue lo que le condujo a hacer esto? “Soy joven para morir, no tengo seguro de vida, que va a pasar con mis hijos… ¿Cuáles son las excusas que ponemos a Jesús para no cumplir las promesas y los compromisos que le hacemos? “la que casi siempre usamos es que el Señor sabe”. ¡Claro que el Señor sabe! ¿No le dijo a Pedro me negarás no una, sino tres veces?.

  • Existe siempre entre nosotros una tendencia o una tentación a negar nuestra identidad como cristianos cuando estamos frente a la presión de la gente . Pedro cayó en la misma trampa. Pedro que había dicho a Jesús en una ocasión: lo hemos dejado todo, en aquella noche estaba negando a aquel por quien según el lo había dejado todo.

b.

  • Se olvidó de su obediencia al Señor, olvidarse de que era un discípulo le condujo al paso siguiente, desobedecer.

  • Pedro no solía ser un hombre desobediente a Jesús (Mt. 17.24-27) Pedro, un pescador de toda la vida, obedece la palabra dada por Jesús (carpintero) y va al mar a pescar el primer pez que iba a tener una moneda para pagar os impuestos por los dos. (mencionar la vez que los hombre fuimos de pesca) Sabía lo que era la obediencia, pero aquella noche en el patio se olvidó y sólo pensó en sí mismo.

c.

  • Se olvidó de su fe. No es que le faltó fe, sino que se olvidó de ella Jesús oró para que la fe no le faltara (Luc. 22:31-32). Pedro que había afirmado que Jesús era el Cristo, el Hijo del Dios viviente, Pedro que había caminado sobre el mar, Pedro que estuvo presente en el monte de la transfiguración, ahora se olvida de esa fe. ¿No nos olvidamos nosotros también de quienes somos? Y entonces viene la desobediencia y el olvido de nuestra fe.

 

  1. LA MIRADA DE JESÚS CONDUJO A PEDRO A UNA REFLEXIÓN SOBRE SU VIDA (V. 61)

 

  • Inciso ¿Cómo estaba Jesús? ¿Sentado en su despacho? Iba a ser llevado a la muerte, y aún así se acuerda del sufrimiento de Pedro.

  • Y Pedro se acordó de la palabra del Señor”

  • No hubo ningún reproche, no le reclamó nada, tan sólo una mirada, una mirada profunda que penetró hasta lo más íntimo de Pedro ¿Qué vio Pedro en esa mirada? No lo sabemos, pero lo que sí sabemos es que Pedro fue conmovido, todos sus pensamientos, todas sus emociones se juntaron en aquel momento que Jesús le miró, y todo esto dio como fruto que Pedro reflexionase sobre su vida.

  • ¡Qué importante es la reflexión!, meditar, pensar sobre nosotros mismos, auto-examinarnos. No se trata de mirar lo que ocurre a nuestro alrededor, sino de mirarnos a nosotros mismos. (1 Cor. 11:31; 2 Cor. 13:5) Reflexionar sobre nuestra propia vida es sano y es bíblico.

  • Pedro se dio cuenta de que su vida en ese momento estaba siendo controlada por el YO, estaba caminando en su propia voluntad, confiando en su propia sabiduría, Mateo nos dice de esta misma historia que Pedro comenzó a maldecir y a jurar, este es el YO en su estado mas puro (Patan el perro pulgoso) (te lo juro por Dios y por los santos del cielo)

  • Jesús dijo a Pedro: “Me negarás”, este verbo no tiene nada que ver con el verbo que dice “niéguese a sí mismo” Negarás implica perdición. Niéguese lleva a una renuncia voluntaria. No hay alternativa: O NOS NEGAMOS A NOSOTROS MISMOS O NEGAMOS A CRISTO. Si no nos negamos a nosotros mismos, nos ponemos en el peligro de negar a Jesús con nuestras actitudes.

  • Pedro se dio cuenta de que tenía que tomar el camino del arrepentimiento. Ya había negado a Jesús, ahora le tocaba el turno a el para negarse a sí mismo. ¿Notáis la diferencia? Aquella mirada penetró hasta su conciencia y se vio abocado a tomar una decisión.

  • Saliendo fuera lloró amargamente, esa noche le sirvió a Pedro para quebrantarse de corazón. Esa noche Pedro quité de su vida el estorbo más grande de su vida: el mismo.

 

CONCLUSIÓN:

  • ¡Una mirada de Jesús puede cambiar nuestras vidas! El pecador que mira a Jesús recibe el regalo de la salvación

  • Cuando Cristo pone su mirada en los que le conocemos, experimentamos un cambio, viene la pasión por Cristo.

  • Luc 22:31 Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; Luc 22:32 pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos. Jesús sabía lo que iba a acontecer con Pedro, pero también sabía que Pedro saldría victorioso, una vez vuelto…

  • La mirada de Cristo mostró a Pedro que se había olvidado quien era, esto nos enseña que nunca debemos olvidarnos de quienes somos.

  • De la misma forma que la mirada de Jesús llevó a Pedro a una reflexión, esto nos lleva a nosotros a que meditemos bien en nuestras vidas, día a día tenemos que preguntarnos cómo está nuestra relación con Jesús.

  • Pedro es ejemplo de nuestra vida, pero desde aquel día la mirada de Jesús cambió el curso de su vida. Dios puede hacer lo mismo con tu vida hoy mismo.

 

 

Actualizado (Sábado, 02 de Enero de 2010 22:41)