Renovados como las Aguilas
Renovados como las Águilas
Salmo 103:2 Bendice, alma mía, a Jehová,
Y no olvides ninguno de sus beneficios.
3 El es quien perdona todas tus iniquidades,
El que sana todas tus dolencias;
4 El que rescata del hoyo tu vida,
El que te corona de favores y misericordias;
5 El que sacia de bien tu boca
De modo que te rejuvenezcas como el águila.
Hay beneficios de parte de Dios para nosotros
Dios quiere beneficiarte en tu cuerpo, en tu alma, y en tu espíritu, en todo tu ser.
Dios quiere ofrecernos su ayuda, está dispuesto a hacernos favores.
Primero Dios quiere quitar lo que nos impide su presencia y su misericordia, ¡Dios perdona nuestros pecados!
Sin el beneficio del perdón de nuestros pecados, aún la riqueza más grande en esta vida sería como nada al perder a Dios.
Y para que no vivamos sin esperanza, nos garantiza la libertad de la muerte eterna, llevándonos al cielo para estar con él para siempre.
Si aquí sufrimos, allí seremos consolados.
Aquí vivimos en debilidad, allí viviremos perfeccionados.
Aquí pasamos necesidad, allí estaremos completos.
Aquí vemos la injusticia, allí reinará la justicia.
Pero mientras vivimos, tenemos a nuestro Padre Celestial que nos cuida. Sobre él echamos nuestras aflicciones, nuestros sufrimientos, nuestras crisis, porque sabemos que él viene en nuestro rescate.
¡El nos saca del hoyo!
Jesús dedicó mucho tiempo a sanar a los enfermos. Y Jesús es el mismo ayer, hoy y por los siglos.
Dolencias viene de una palabra que significa todo tipo de sufrimiento interior y exterior. En Jesús está nuestro alivio, nuestro consuelo, nuestra fuerza, nuestra sanidad.
¿Por qué Dios quiere nuestra renovación?
Porque si no nos renovamos, ¡perdemos!
En la renovación está la vida.
Lo que se envejece tiende al deterioro, a no servir y a la desaparición.
Hay más por delante, pero es necesario renovarse.
Subiendo a las alturas para estar con Dios
Isaías 40: 28-31
28 ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.
29 El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
30 Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen;
31 pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Cuando buscamos y estamos con el Señor, cuando le esperamos, ahí somos renovados. Ahí somos transformados, fortalecidos, limpiados, capacitados.
¡Cuánto necesitamos estar con el Señor!
¡Nuestra comunión con él nos aportará sus beneficios!
Hagamos el esfuerzo de buscarle, dejemos que intervenga en nosotros, esperemos hasta que él diga, hasta que él haga.
¡Qué buena es la oración!
¡Plenitud de gozo hay en su presencia!
Actualizado (Jueves, 11 de Febrero de 2010 15:27)


