ADORADORES DEL UNICO Y VERDADERO DIOS

Lucas 10: 38-42. Juan 12: 1-8.

 

 

Apocalipsis 4.

Dios se ha provisto, en el cielo y en las cosas que han de suceder, de adoradores y de adoración.

Porque él es digno de ser adorado, ¡el único digno de recibir adoración!

 

Apocalipsis 7: 9-12; 19:1-8.

La multitud de los redimidos, los que han sido salvos, también en aquel día le adorarán.

Porque él es digno de ser adorado, ¡el único que nos ha provisto de salvación!

 

 

Juan 4: 23.

Pero también ahora Dios es digno de ser adorado.

Dios busca adoradores que le adoren, en esta vida y en las circunstancias que se estén viviendo.

Busca adoradores que le adoren como él dice que se le adore y como él se merece que se le adore.

 

En espíritu y en verdad.

Porque hay una adoración que viene del corazón; el corazón agradecido y el corazón rendido. El corazón que pone primero a Dios. Y ese corazón recibe la visita y la vida (el consuelo, el ánimo, la esperanza) que sólo Dios puede dar. Isaías 57: 15.

Porque hay una adoración que viene de la vida obediente. La vida que se sujeta a la voluntad de Dios, a su Palabra revelada.  Y esa vida es prosperada por el Señor. Salmo 1: 1-3.

 

La adoración es la mejor parte, la damos directamente a él y exclusivamente para él. Y Jesús no la compartirá con nadie más. Nadie nos la puede impedir y nadie nos puede quitar de lo que adoramos a Jesús.

 

La verdadera adoración llama la atención, no es bien comprendida, puede ser rechazada, pero si proviene de un corazón agradecido y rendido es perfume para Jesús.

 

Verdadera adoración es fijar en Jesús nuestro pensamiento, nuestro sentimiento, nuestro ojo, nuestro oído. Es dar a Jesús nuestra boca, nuestras manos y pies. No importa quien lo sepa, no importa qué digan o hagan los demás. Es vivir enamorados de Jesús y gastando nuestra vida para él.

Estos son los adoradores que Dios busca.

 

Actualizado (Lunes, 08 de Marzo de 2010 09:53)